El Distrito recuerda que la vacunación contra fiebre amarilla y sarampión hace parte del esquema permanente y es clave para prevenir enfermedades durante los viajes de Semana Santa.
¿Viaja en Semana Santa? Estas son las vacunas que debería revisar antes de salir
Bogotá D.C., 11 de marzo de 2026. Durante la Semana Santa aumenta la movilidad de viajeros dentro y fuera del país. Ante este panorama, la Secretaría Distrital de Salud invita a los habitantes de la ciudad a revisar su carné de vacunación antes de viajar y completar los esquemas, una medida clave para prevenir enfermedades como la fiebre amarilla y el sarampión.
“Antes de viajar es importante verificar que el esquema de vacunación esté completo. Las vacunas son seguras, gratuitas y son la herramienta más efectiva para prevenir enfermedades y proteger a las familias durante esta temporada de alta movilidad”, señaló Julián Fernández, subsecretario de Salud Pública de Bogotá.
Dos vacunas son clave dependiendo del destino: fiebre amarilla y sarampión. Tanto la vacuna contra fiebre amarilla como la triple viral contra sarampión, rubéola y paperas hacen parte del esquema permanente de vacunación del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), por lo que están disponibles de manera gratuita en los más de 200 puntos habilitados.
Si viaja a zonas endémicas de fiebre amarilla
La principal recomendación es aplicarse la vacuna contra fiebre amarilla al menos 10 días antes del viaje. Esta enfermedad es transmitida por mosquitos y puede causar complicaciones graves; sin embargo, una sola dosis de la vacuna brinda protección efectiva y duradera.
En Bogotá, la vacunación contra fiebre amarilla se mantiene activa de manera permanente. En lo corrido de 2026 se han aplicado más de 52.000 dosis en la ciudad.
Si viaja a países con alta transmisión de sarampión
El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que actualmente presenta brotes en diferentes países. En Colombia, la vacuna contra esta enfermedad hace parte del esquema permanente y se aplica como triple viral (sarampión, rubéola y paperas) a los 12 meses, con un refuerzo a los 18 meses. Todos los niños y niñas menores de 10 años deben contar con dos dosis.
Adicionalmente, niños, niñas y adolescentes entre 7 y 16 años deben recibir una dosis adicional de sarampión-rubéola.
Por otra parte, personas entre 6 meses y 59 años que viajen a países con alta transmisión como Estados Unidos, México, Canadá, entre otros deben verificar su antecedente vacunal y, si no cuentan con la vacuna, deben aplicarse una dosis de sarampión-rubéola al menos 15 días antes del viaje.
Las vacunas son gratuitas, seguras y están disponibles para toda la comunidad. La consigna es clara: ‘Ponle el brazo a la vacunación’ y protege tu salud y la de tu familia.
Recomendaciones para viajar seguro en Semana Santa
Además de la vacunación, es importante adoptar medidas de autocuidado durante este periodo festivo:
- Lleve los medicamentos que use habitualmente.
- Mantenga una adecuada hidratación, especialmente en climas cálidos.
- Si se hospeda en zonas endémicas y rurales, utilice toldillos o mosquiteros, repelente y ropa que cubra brazos y piernas para prevenir picaduras de mosquitos.
- Lave frecuentemente sus manos.
- Consuma agua potable y alimentos en lugares seguros.
Viaje con responsabilidad en las vías
- Respete los límites de velocidad y las normas de tránsito.
- Evite conducir si está cansado o si ha consumido alcohol.
- Use siempre el cinturón de seguridad y asegúrese de que todos los pasajeros lo utilicen.
- Si viaja en motocicleta, utilice casco y elementos de protección.
- Realice pausas activas en trayectos largos para evitar la fatiga.
El Distrito recuerda que vacunarse y adoptar medidas de autocuidado permite proteger la salud pública de todas y todos los bogotanos, especialmente en temporadas de alta movilidad como Semana Santa.
Ante este panorama, la entidad mantiene un seguimiento permanente a la calidad del aire, con especial atención en la zona rural de Mochuelo, donde la Corporación Autónoma Regional (CAR) declaró estado de prevención por mala calidad del aire, lo cual puede agravar las infecciones respiratorias y aumentar el riesgo de complicaciones, especialmente en la población más vulnerable ya mencionada.
De manera paralela, se han fortalecido las acciones de vigilancia epidemiológica para detectar oportunamente posibles afectaciones en la salud de la comunidad y se han incrementado las intervenciones en territorio a través de los equipos MAS Bienestar, garantizando acompañamiento, atención oportuna y, de ser necesario, la canalización a los servicios de salud.
La Secretaría hace un llamado a la ciudadanía a mantenerse informada sobre el estado de la calidad del aire y adoptar medidas de autocuidado. Se recomienda consultar el Índice Bogotano de Calidad del Aire y Riesgo en Salud (IBOCA) en este enlace http://iboca.ambientebogota.gov.co/mapa/ o en su publicación móvil; así como la página web de la CAR para información de la zona rural de Mochuelo.
Entre las principales recomendaciones están: mantener actualizado el esquema de vacunación; usar tapabocas cuando se presenten síntomas respiratorios; lavarse las manos frecuentemente; evitar el contacto con personas con infecciones respiratorias y reducir la actividad física al aire libre en menores de cinco años, personas mayores de 60 años, gestantes y personas con enfermedades como EPOC, asma, diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer o condiciones que debiliten el sistema inmunológico.
Las personas con enfermedades crónicas deben continuar sus tratamientos, asistir a controles médicos y evitar aglomeraciones. También se recomienda evitar la exposición a zonas con alta contaminación del aire —como áreas de tráfico vehicular intenso, vías sin pavimentar, zonas industriales o con acumulación de escombros— y, de ser necesario, usar tapabocas preferiblemente N95. Asimismo, es importante no consumir tabaco ni exponerse al humo, limpiar las superficies con trapos húmedos y evitar fogatas, quemas o el uso de pólvora.
La Secretaría Distrital de Salud reitera la importancia de acudir de inmediato a los servicios de salud ante signos de alarma como dificultad para respirar, fiebre persistente o de difícil control, dolor en el pecho, decaimiento excesivo o alteraciones de conciencia. En caso de urgencia, la ciudadanía puede comunicarse con la Línea 123 y, para apoyo psicosocial y salud mental, con la Línea 106. Prepararse, informarse y actuar a tiempo es fundamental para proteger la salud individual y colectiva durante este pico respiratorio.